Líbano – Se enfrenta en 2026 una crisis multidimensional marcada por el colapso económico, la inestabilidad política y las secuelas del conflicto entre Israel y Hezbollah. A pesar del alto el fuego acordado en noviembre de 2024, la situación sigue siendo frágil: Israel ha cometido más de 10.000 violaciones de la tregua y mantiene posiciones militares en territorio libanés, contribuyendo a un clima de tensión constante.
La destrucción de infraestructura entre 2023 y 2024 sigue condicionando la vida cotidiana. El daño masivo a sistemas de agua, electricidad, telecomunicaciones y centros de salud impide que miles de familias regresen a sus hogares. La OMS alerta que uno de cada diez hospitales ha sido afectado y que la presión sobre el sistema sanitario es crítica debido al aumento de lesiones traumáticas, el deterioro de servicios básicos y el riesgo de brotes epidémicos.
Según el Lebanon Response Plan 2026, 2.99 millones de personas, libaneses vulnerables, refugiados sirios y palestinos, y migrantes, necesitan asistencia humanitaria urgente. Para cubrir estas necesidades, las agencias internacionales requieren 1.62 mil millones de dólares en financiación, en un contexto en el que los servicios públicos apenas funcionan y la inflación continúa debilitando el poder adquisitivo de los hogares.
Líbano sigue albergando 1.5 millones de refugiados sirios, el mayor número per cápita del mundo, muchos viviendo en condiciones extremadamente precarias y con acceso limitado a servicios básicos. Aunque más de medio millón ha regresado a Siria desde 2024, la mayoría sigue atrapada entre presiones políticas, dificultades legales y la falta de seguridad real para un retorno estable.
El impacto económico del conflicto continúa siendo devastador: las hostilidades han causado pérdidas superiores a 14.000 millones de dólares y han dejado a más de 82.000 personas desplazadas que aún no pueden regresar a sus hogares. Expertos de la ONU advierten que una reescalada entre Israel y Hezbollah podría desencadenar una crisis regional de consecuencias impredecibles, aumentando aún más la vulnerabilidad del país

