Ecuador en crisis: ofensiva militar contra los cárteles de la droga

23/03/2026

Ecuador — El gobierno continúa con operaciones militares y policiales a gran escala contra poderosas organizaciones criminales, mientras el país enfrenta una de las peores oleadas de violencia vinculadas al narcotráfico en su historia reciente.
La escalada ha llevado a las autoridades a declarar un conflicto armado interno, lo que permite a las fuerzas armadas asumir un papel principal en las operaciones de seguridad interna.

Según informes de CNN en Español, Ecuador ha intensificado los despliegues conjuntos de militares y policías en regiones clave, con el objetivo de combatir a grupos criminales involucrados en el narcotráfico, la extorsión y la violencia organizada.
Estas operaciones han incluido redadas en prisiones, operativos de seguridad en zonas urbanas y medidas de control en áreas fuertemente afectadas por la actividad de pandillas.

La violencia ha aumentado en los últimos años debido a la importancia estratégica de Ecuador como ruta de tránsito para los envíos de cocaína desde países vecinos. Las organizaciones criminales vinculadas a cárteles internacionales han ampliado su presencia, lo que ha provocado un aumento de homicidios, motines en prisiones y ataques a instituciones públicas.
El gobierno ha respondido con medidas de emergencia, incluyendo el despliegue de las fuerzas armadas en las ciudades y la imposición de toques de queda en zonas de alto riesgo. Las fuerzas de seguridad también han reforzado el control en puertos y regiones fronterizas, con el objetivo de desarticular las redes de tráfico y restablecer la autoridad del Estado.

Sin embargo, los analistas advierten que la situación sigue siendo altamente volátil, con grupos criminales que adaptan sus tácticas y continúan desafiando el control del Estado. El conflicto prolongado genera preocupaciones sobre los derechos humanos, la presión sobre las instituciones y la estabilidad a largo plazo del país.

En este contexto, Ecuador enfrenta una compleja crisis de seguridad interna, en la que la lucha contra el crimen organizado se ha convertido en un enfrentamiento armado en curso entre el Estado y poderosas redes criminales.