EEUU redefine su estrategia de defensa

2/02/2026

Análisis claro de los ejes estratégicos de la nueva política de defensa de Estados Unidos y su impacto global, geoestratégico y económico

La National Defense Strategy (NDS) 2026 publicada por el Gobierno de Estados Unidos marca un cambio estratégico profundo en la política de seguridad nacional norteamericana. El documento, que orienta la planificación de defensa para los próximos años, reordena prioridades tradicionales para centrarse de forma más explícita en la protección del territorio estadounidense y su hemisferio, la distribución equilibrada de cargas entre aliados, y un enfoque más pragmático en la contención de rivales globales. Esta nueva estrategia no es una actualización técnica: es un reajuste doctrinal con consecuencias palpables en políticas de defensa, cooperación internacional y relaciones comerciales vinculadas a capacidades militares.

¿Qué es la National Defense Strategy?

La National Defense Strategy es un documento de alto nivel del Departamento de Guerra de Estados Unidos que articula las prioridades estratégicas de seguridad y defensa de la nación, traduce objetivos políticos en planificación y asignación de recursos, y orienta la cooperación militar con aliados. Se actualiza periódicamente para responder a cambios en el entorno global y a la evolución de amenazas, desde competidores de gran potencia hasta riesgos asimétrico, y sirve como guía para la gobernanza de la inversión, despliegue de fuerzas y estructuración industrial militar.

Cómo cambia la NDS 2026 el enfoque de EE. UU.

  • Hacia la defensa del territorio y del hemisferio: la estrategia coloca la protección del territorio continental y del “hemisferio occidental” como eje principal. Este enfoque prioriza capacidades defensivas —como sistemas antimisiles, control de fronteras y vigilancia aérea— por delante de compromisos militares distantes, y considera zonas geográficas clave como puntos estratégicos dentro del área de responsabilidad.
  • Nuevo reparto de cargas entre aliados: uno de los rasgos más comentados del documento es el llamado explícito a un burden-sharing más exigente: Estados Unidos insta a sus aliados a incrementar el gasto en defensa hasta un estándar global orientativo del 5 % del PIB, con el objetivo de equilibrar la carga de seguridad y permitir que Washington pueda centrarse en sus prioridades directas.
  • China y el Indo‑Pacífico: aunque China sigue siendo un competidor estratégico, la NDS 2026 ajusta el tono respecto a visiones previas y deja menos explícita la confrontación directa, apostando por disuasión mediante capacidades robustas en la región y cooperación flexible con socios locales.
  • Cambios en la cooperación tradicional: el texto sugiere que Europa y otras regiones deben asumir un rol más autónomo en materia de defensa. Esto no significa abandono total, sino mayor exigencia en capacidades propias y menos dependencia automática de Estados Unidos en caso de crisis.
  • Industrias estratégicas y resiliencia productiva: la NDS 2026 pone énfasis en revitalizar la base industrial de defensa norteamericana: producción acelerada de municiones, plataformas tecnológicas avanzadas y capacidad de reabastecimiento ante escenarios prolongados de conflicto.

¿Qué implica para el orden global?

Impacto en alianzas

La exigencia de mayor gasto en defensa y capacidades autónomas puede reconfigurar alianzas tradicionales, forzando debates internos en Europa, Asia y otras regiones sobre cuánto invertir y cómo estructurar sus fuerzas.

Señales a competidores

Al competir con potencias como China y Rusia, la estrategia norteamericana busca proyectar fuerza sostenida y capacidad de resistencia industrial, aunque con menos presencia militar directa en conflictos alejados del “interés directo estadounidense”.

Dimensión económica

El llamado a estándares de gasto elevados tiene un efecto potencial en economía global, mercado de defensa y relaciones comerciales, especialmente en tecnologías duales que impactan tanto sectores civiles como militares.

“La pregunta ya no es si EEUU puede liderar en todas partes, sino dónde decide hacerlo.”
Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de EE.UU.

¿Y ahora qué?

Pasos inmediatos:
  • Estados Unidos ajustará sus presupuestos y despliegues según estos lineamientos.

  • Los aliados revisarán sus prioridades de inversión en defensa.

  • Analistas observarán implicaciones en Asia, Europa y América Latina.

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